El fact checking, o verificación de datos, es el trabajo de comprobar en público si algo que circula es cierto, y de explicar cómo se llegó a esa conclusión. En un contexto de desorden informativo, es decir, de contenidos falsos o dañinos que se mezclan con información fiable, la verificación funciona como un servicio de contraste. Esta página describe cómo se hace con el ejemplo de la metodología que publica Colombiacheck, qué principios comparten los verificadores del mundo y cómo puede un lector usar ese criterio.
Qué es y para qué sirve
La verificación no produce opinión: toma una afirmación o un contenido, lo contrasta con evidencia y publica una calificación acompañada de su análisis. Colombiacheck, que se presenta como un proyecto de Consejo de Redacción, una organización sin ánimo de lucro y no partidaria, afirma que en ningún caso emite opiniones. La distinción importa: la calificación es una conclusión sobre una afirmación concreta, no un juicio sobre quien la hizo.
Dos procesos, dos listas de pasos
La metodología publicada por Colombiacheck distingue qué se verifica.
Discurso público: seis pasos
- Elegir una frase.
- Consultar al autor.
- Comparar con fuentes oficiales y confiables.
- Consultar fuentes alternativas y expertas.
- Contextualizar.
- Calificar.
Desinformación: cinco pasos
- Elegir el contenido por su relevancia y alcance.
- Analizar cada elemento con datos.
- Contrastar fuentes.
- Contextualizar.
- Explicar la ruta y las razones de la calificación.
La escala de calificación
Desde el 23 de noviembre de 2018, Colombiacheck usa cinco categorías: Verdadero, Verdadero pero…, Cuestionable, Falso e Inchequeable.
Los cinco compromisos del código de la IFCN
La International Fact-Checking Network agrupa a verificadores de todo el mundo en torno a un código de principios con cinco compromisos: no partidismo y equidad; estándares y transparencia de las fuentes; transparencia de la financiación y de la organización; estándares y transparencia de la metodología; y una política de correcciones abierta y honesta. Colombiacheck declara en su página «Sobre nosotros» ser firmante, y su portada muestra el distintivo correspondiente. El estatus se confirma en la lista oficial de la red.
Transparencia de financiación y propiedad
Uno de los compromisos pide transparencia sobre quién paga. La página de Colombiacheck lista las fuentes de financiación desde 2019, entre ellas Meta, IFCN-Poynter y Microsoft, con cifras en pesos, y aclara que no incluyen otras fuentes de financiación de Consejo de Redacción. Afirma además ser independiente de las tensiones comerciales y políticas inherentes a la empresa privada. Un lector no tiene que estar de acuerdo con ninguna fuente de financiación para comprobar si el verificador la declara.
Un recorrido hipotético por los seis pasos
El ejemplo es inventado para ilustrar el proceso. No describe una verificación real.
- Elegir una frase. Un político afirma que la conexión a internet de los hogares rurales se duplicó en un año. El equipo precisa la frase: qué zona, qué año, qué indicador.
- Consultar al autor. Se pregunta de dónde sale la cifra y se espera la respuesta; si no la hay, se deja constancia.
- Comparar con fuentes oficiales. Se busca la tabla del DANE. En el comunicado de la ECV 2025 aparece que en centros poblados y rural disperso el porcentaje de hogares con internet pasó de 41,9 % en 2024 a 56,9 % en 2025, un aumento de 15,0 puntos porcentuales.
- Consultar fuentes alternativas y expertas. Se pregunta a especialistas si hay otras explicaciones o salvedades; el DANE no atribuye ese salto a una causa concreta.
- Contextualizar. «Se duplicó» no equivale a +15 puntos: de 41,9 % a 56,9 % es un aumento relativo de alrededor del 36 %, no del 100 %. Se explica la diferencia entre puntos porcentuales y porcentaje.
- Calificar. Con la escala de cinco categorías, la frase se acerca a «Cuestionable» o «Verdadero pero…» según la redacción exacta, porque el aumento fue grande pero no llegó a duplicarse. La calificación va acompañada de la ruta completa.
Qué se verifica y qué no
Un equipo de verificación trabaja con afirmaciones que tienen un componente comprobable: una cifra, una fecha, un hecho atribuido a alguien, el origen de una imagen. La metodología de Colombiacheck distingue dos objetos, el discurso público (frases de personas con relevancia pública) y los contenidos de desinformación (mensajes virales sin autor claro). Quedan fuera las opiniones, las predicciones y los juicios de valor, que no se pueden calificar como verdaderos o falsos. Cuando una afirmación mezcla un hecho con una valoración, el verificador suele aislar la parte comprobable y calificar solo esa.
Dónde encontrar verificaciones sobre Colombia
Varios equipos publican verificaciones sobre el país. Colombiacheck es un proyecto de Consejo de Redacción. El Detector de Mentiras de La Silla Vacía empezó en 2014 verificando afirmaciones de campaña y ofrece un asistente en WhatsApp, DetecBot. AFP también cuenta con periodistas de verificación que cubren el país. Antes de citar una calificación, conviene abrir la página de método de cada uno y comprobar si cumple los criterios de la sección anterior.
Cómo citar una verificación
Una cita útil nombra al verificador, la fecha de publicación, la afirmación verificada y la calificación, y enlaza a la página completa. Evita resumir «lo desmintió Colombiacheck» sin decir qué desmintió. Si la verificación es antigua, es prudente comprobar que no haya una actualización. Y si se usa como argumento en un debate, conviene citar también la ruta (qué fuentes se usaron), porque es lo que permite a otros comprobarla.
Verificar no es opinar ni moderar
Una verificación califica una afirmación; no decide qué puede publicarse. La moderación de contenidos es otra función, que corresponde a las plataformas y, en los casos que establece la ley, a las autoridades. En Colombia la libertad de expresión está garantizada por el artículo 20 de la Constitución, que establece que no habrá censura. Un equipo de verificación aporta información para decidir, no limita la circulación. Por eso insiste en la ruta y en las fuentes: cualquier persona debe poder repetir el recorrido y llegar a la misma conclusión o discutirla con argumentos.
Criterios para confiar en un equipo de verificación
Los cinco compromisos del código de la IFCN sirven también como lista de comprobación para el lector:
- No partidismo y equidad. ¿Aplica los mismos estándares a todas las partes?
- Transparencia de las fuentes. ¿Cita fuentes que se pueden consultar?
- Transparencia de la financiación y de la organización. ¿Dice quién la paga y quién la dirige?
- Transparencia de la metodología. ¿Explica cómo elige, analiza y califica?
- Correcciones abiertas y honestas. ¿Corrige sus errores a la vista?
La ausencia de un método o de información sobre la financiación no prueba que una verificación sea errónea, pero reduce las garantías. En ese caso conviene aplicar la lectura lateral: salir de la página y ver qué dicen otras fuentes sobre el verificador y sobre la afirmación.
Qué mirar en la página de método de un verificador
La página de método debería responder cinco preguntas. Quién es la organización y de quién depende, como la de Colombiacheck, que se presenta como proyecto de Consejo de Redacción. Cómo elige lo que verifica, con criterios de relevancia y alcance. Qué pasos sigue hasta calificar y qué significa cada categoría de su escala. De dónde sale el dinero, con las fuentes de financiación listadas por año. Y cómo se corrige un error, con una política visible. Si alguna de las cinco respuestas falta, no se puede decidir que la verificación sea mala, pero sí que su lectura requiere más prudencia. Esa comprobación lleva poco tiempo y es la misma que se aplica a cualquier otra fuente.
Límites del fact checking
La verificación solo puede tratar afirmaciones que se pueden contrastar con evidencia, y por eso existe la categoría «Inchequeable». No sirve para dirimir opiniones ni valoraciones. Depende de las fuentes disponibles y de la fecha: una calificación puede cambiar si aparecen datos nuevos, y por eso las organizaciones con una política de correcciones abierta lo indican. Y su alcance es limitado: ningún equipo puede revisar todo lo que circula, de modo que prioriza por relevancia y alcance, como indica el primer paso de su proceso de desinformación.
Verificación y lectura lateral: dos escalas del mismo método
La lectura lateral que describieron Sam Wineburg y Sarah McGrew en 2017 es, en pequeño, lo que hace un equipo de verificación: contrastar con otras fuentes en lugar de evaluar un contenido por su apariencia. En su estudio participaron 45 personas, entre historiadores, verificadores profesionales y estudiantes, y los verificadores llegaron a mejores conclusiones y en menos tiempo, porque abandonaban rápido el sitio que evaluaban. La diferencia entre ambas escalas es el tiempo y la documentación: un lector decide en minutos y no deja registro; un equipo de verificación publica la ruta para que otros la comprueben.
Esa continuidad explica por qué las recomendaciones para lectores (leer el contenido completo, mirar la fuente, buscar otros medios, revisar la fecha, comprobar las cifras) coinciden con los pasos que usa Colombiacheck. Lo que cambia es el rigor del registro, no la lógica.
Qué puede tomar un lector de estos métodos
- Pedir la ruta: una calificación sin explicación de cómo se llegó a ella es menos útil.
- Leer la categoría con su texto, no sola.
- Buscar la metodología y el origen de la financiación del verificador.
- Contrastar con otras fuentes: la lectura lateral, descrita en la guía de desinformación en Colombia, es la versión individual del paso de «contrastar fuentes».
Los marcos de fondo (qué tipos de contenido existen y quién los crea) están en el explicador sobre el desorden informativo.